Propuesta de normalización
Capítulo III
Propuesta de normalización
1. Antecedentes de la normalización
En el III Congreso Indigenista Interamericano de 1954 en la ciudad de La Paz- Bolivia aprobó el alfabeto quechua con 20 letras y sus cinco vocales: a,c,e,h,i,j,k,l,m,n,ñ,o,p,q,r,s,t,u,w,y.
En 1975 el gobierno de entonces consolidó el quechua en cuatro zonas dialectales: Cusco-Collao, Ayacucho-Chanca, Ancash-Huaylas y Cañaris-Cajamarca. El alfabeto tenía 19 letras: a,c,e,h,i,k,l,m,n,ñ,o,p,q,r,s,t,u,w,y.
En 1985 el estado dicta la Resolución Ministerial N°1218-85-ED reduciendo el alfabeto a 17 letras, quita las vocales e, o que se usaban en posvelares: a,c,h,i,k,l,m,n,ñ,p,q,r,s,t,u,w,y.
Córdova G., Zariquiey R. y Zavala V. (2005) en el libro ¿Falacias en torno del desarrollo del quechua?, afirmaron, "el alfabeto promovido como oficial (de 3 vocales), al ser demasiado abstracto, demanda un adiestramiento que el sistema escolar no está en condiciones de proporcionar". Eso de escribir de una manera y pronunciar de otra, conocido como el molde inglés en estos lares de habla hispana no lo entienden ni los docentes EIB, ni los autores de libro, mucho menos los escolares.
El año 2018 se presentó el Proyecto de Ley N° 4179/2018-CR para conservar la originalidad, se buscó restablecer la e, o para las palabras abiertas posvelares del quechua. Proyecto trunco.
En el Congreso regional de lenguas indígenas (Cusco, 2019), López y Callapa manifestaron que por un afán purista “están haciendo más difícil aprender la lengua quechua que el castellano o el portugués”.
Zavala V., Mujica L., Córdova G. y Ardito W. (2014) en su libro Batallas por el quechua, afirmaron que han podido comprobar que el alfabeto creado por los lingüistas tiene una presencia muy escasa fuera del ámbito educativo. Para la mayoría de quechua hablantes, a casi cuarenta años de la oficialización del quechua, este idioma sigue siendo un alfabeto ajeno. Sabemos que los lingüistas no emplearon el alfabeto español que resultaba el más cercano y, con el cual, estaba en contacto la mayoría de quechua hablantes, y que, por tal motivo, muchas decisiones en torno al alfabeto quechua terminaron chocando con la realidad o con un uso escrito que existía. (p 159).
2. Propuesta
Agregar un corrector funcional al modelo fonémico lingüista.
La normalización sigue un flujo donde la palabra que ingresa, se verifica si es una posvelar Q o no. De ser negativa sigue el flujo trivocálico, ampliamente conocido. Si es afirmativa, es decir si es posvelar e, o=f(q) sigue los cinco patrones. Haya ido la palabra por cualquiera de los dos flujos, continúa para su aplicación de las convenciones genéricas ya conocidas.
Figura 25. Diagrama de Flujo que sigue una palabra en el proceso de normalización.
Lo novedoso es si la palabra contiene una posvelar e, o = f(Q), cómo llevar ese 25% del total quechua al campo escrito sin caer en el temido caos ortográfico. La respuesta está en la Teoría General de Sistemas, ciencia que estudia a cualquier ciencia en específico, en este caso a la lingüística, pero considerando el ambiente o contexto. Se propone una escritura sistémica, basada en el reconocimiento de patrones.

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